Pocas veces es posible encontrar en el género del horror películas con alcances críticos, con múltiples capas de lectura y que apelen a la repulsión no sólo como herramienta para crear entretenimiento, sino para sustentar un discurso subversivo. Y Videodrome de David Cronenberg lo logra; así de sencillo.La tesis de la película se sustenta en una historia determinada por la paranoia, las ensoñaciones y alucinaciones. Max Renn, el protagonista, es dueño y director de una canal pequeño y marginal de televisión por cable. Con el fin de ganar audiencia sus emisiones se caracterizan por abordar programas de contenido sexual explícito y altamente violento. Él mismo es el encargado de seleccionar y cazar el contenido de su canal, por lo que un día llega “a sus ojos” el videódromo: una serie de emisiones sadomasoquistas en la que, al parecer, los límites entre la realidad y la actuación se desdibujan, donde el punto culminante es la muerte real de personas.
Videodrome es la expresión más clara de la corriente iniciada por Cronenberg llamada “la nueva carne”. En este filme, lo observado por Max en el videódromo traspasa los límites de la ficción para trasladarse hasta su realidad, realidad que a su vez se transforma en las alucinaciones que le provocan los horrores que ha observado en tal emisión. Su cuerpo es la dimensión en la que se materializan las perversiones a las que se ha expuesto.
La lectura sociológica que contiene la historia permite que la película trascienda hasta nuestros días, sobre todo, en un contexto como el que se vive actualmente. La propuesta de Cronenberg se resume en la idea: “si no pasa por televisión no es real”. Cabe entonces en este punto la pregunta: ¿la omisión de ciertos temas como la violencia en los medios reconfigura la realidad? ¿tenemos que hacer oídos sordos y ojos ciegos para no inmiscuirnos en un entorno en el que impera la violencia y la perversión de la condición humana?
En ese sentido, Cronenberg crea una especia de sátira sustentada en la alucinación. En 1983, año en el que se produjo la película, aún es posible observar la herencia setentera de la paranoia que entiende a los medios masivos de comunicación como educadores de la sociedad, como manipuladores de su voluntad y creadores de realidades maniqueístas en las que todo es horrible o color de rosa. Y Cronenberg se burla de todo ello.
Videodrome
Director: David Cronenberg
Escrita por: David Cronenberg
Canadá
1983
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